Es curioso como ansiaba que fuera verano. Es curioso como contaba las horas, minutos y segundos que quedaban para estar con ellas de una vez, que tan rápido como vinieron, se irían. Es curioso como poco a poco, me fui recuperando y saliendo adelante, todo yo sola con la única "ayuda" de un psicólogo y en una sola semana he vuelto a ser un ser inerte y depresivo, que ansia el fin de su corta existencia.
Podría decir que toda mi vida ha sido algo curiosa. siempre marcada por las enfermedades mentales y el desprecio de los demás cuando descubrían que las padecía.
Hace unos tres años, pensé que había encontrado amigas. Las de verdad, las definitivas, tras vagar por un grupo que me causo numerosos ataques de ansiedad e incluso un intento de suicidio. Tras un curso díficil, marcado por el desamor y la indiferencia de casi todos respecto hacia mi persona, pensé que en verano sería todo diferente. Perder de vista a mis "amigos de clase" durante dos meses, dejarles tiempo y volver en Octubre tan felices sonaba tan tentador... Al igual que poder pasar mi verano en compañía de personas en las que si podía confiar. No sé porque me equivoque estrepitosamente. No llevo una semana de verano y a pesar de todos los avances que he logrado respecto a mi salud mental, he empeorado por momentos. Tal vez el reencuentro con mis amigas no era el que yo esperaba.
Dicen que las pequeñas diferencias complementan a las personas y que sería aburrido que todos fueramos iguales, pero en este caso soy consciente de que hay diferencias insalvables. Realmente insalvables. No puedo tolerar a una persona que se "lesiona" siempre que se aproxima una fiesta o evento importante. No puedo tolerar a una persona que no tiene las ideas claras y toma decisiones en el último momento. No puedo tolerar a una persona cuya afición es hacerse la mayor y venir a ti solo cuando le interesa. Y sobre todo, no puedo tolerar a unas personas que se comportan como aquellas personas que me hundieron la vida en el pasado, eso si que no.
Por suerte, aun hay gente a la que tolero y aprecio como V y R. Al menos son divertidas, cosa que no siento con ellas el 90% de tiempo que paso con ellas. No sé ni porque me voy de viaje con ellas, de hecho en parte les dije que se fueran a donde ellas quisieran para no ir. Es triste que las personas a las que más quier al mismo tiempo son las que más me hieren ahora mismo. Y por esto, estoy sola una vez más.